Mostrando entradas con la etiqueta actividad fisica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta actividad fisica. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de enero de 2012

Envejecimiento de la piel al correr

Antioxidantes - Radicales Libres



Los radicales libres son átomos o grupos de átomos que tienen un electrón(e-) desapareado en capacidad de aparearse, por lo que son muy reactivos.

Estos radicales recorren nuestro organismo intentando robar un electrón de las moléculas estables, con el fin de alcanzar su estabilidad electroquímica.

Una vez que el radical libre ha conseguido robar el electrón que necesita para aparear su electrón libre, la molécula estable que se lo cede se convierte a su vez en un radical libre, por quedar con un electrón desapareado, iniciándose así una verdadera reacción en cadena que destruye nuestras células. La vida biológica media del radical libre es de microsegundos; pero tiene la capacidad de reaccionar con todo lo que esté a su alrededor provocando un gran daño a las moléculas y a las membranas celulares. Los radicales libres no son intrínsecamente malos. De hecho, nuestro propio cuerpo los fabrica en cantidades moderadas para luchar contra bacterias y virus. Los radicales libres producidos por el cuerpo para llevar a cabo determinadas funciones son neutralizados fácilmente por nuestro propio sistema. Con este fin, nuestro cuerpo produce unas enzimas (como la catalasa o la dismutasa) que son las encargadas de neutralizarlos. Estas enzimas tienen la capacidad de desarmar los radicales libres sin desestabilizar su propio estado.

Las reacciones químicas de los radicales libres se dan constantemente en las células de nuestro cuerpo y son necesarias para la salud. Pero, el proceso debe ser controlado con una adecuada protección antioxidante. Un antioxidante es una sustancia capaz de neutralizar la acción oxidante de los radicales libres, liberando electrones en nuestra sangre que son captados por los radicales libres convirtiéndose en moléculas inestables.

Nuestro organismo está luchando contra los radicales libres cada momento del día. El problema para nuestra salud se produce cuando nuestro organismo tiene que soportar un exceso de radiales libres durante años, producidos mayormente por contaminantes externos que penetran en nuestro organismo productos de la contaminación atmosférica, el humo del cigarrillo que contiene hidrocarburos aromáticos polinucleares, así como aldehídos que producen distintos tipos de radicales libres en nuestro organismo. El consumo de aceites vegetales hidrogenados tales como la margarina y el consumo de ácidos grasos trans como los de las grasas de la carne y de la leche también contribuyen al aumento de los radicales libres; como así también el alto volumen de actividad física aeróbica como correr, nadar, o pedalear.

La protección que debemos tener para evitar el aumento de los radicales libres en nuestro organismo que aceleran la rapidez de envejecimiento y degeneración de las células de nuestro cuerpo es el consumo de antioxidantes naturales tales como el beta caroteno(pro-vitamina A) presentes en la zanahoria, mango, tomates, melón, melocotón, espinacas.
Vitamina E(tocoferol) es un antioxidante que mantiene la integridad de la membrana celular, protege la destrucción de la vitamina A, previene y disuelve los coágulos sanguíneos y retarda el envejecimiento celular. Se encuentra en muchas frutas y vegetales tales como: El aguacate(30 ), boniato(50 ), espárragos(25 ), espinacas(20 ), tomates(12 ), bróculi(11 ), moras (10 ) y zanahorias(5 .)

La vitamina C(ácido ascórbico) es otro de los antioxidantes naturales que destruyen el exceso de radicales libres. Necesaria para producir colágeno, importante en el crecimiento y reparación de las células de los tejidos, encías, vasos, huesos y dientes, y para la metabolización de las grasas, por lo que se le atribuye el poder de reducir el colesterol. Investigaciones han demostrado que una alimentación rica en vitamina C ofrece una protección añadida contra todo tipo de cánceres. Además de la prevención del resfriado común y el fortalecimiento de las defensas del organismo. Las fuentes alimentarias de la vitamina C son: Grosellas, pimiento verde, kiwi, limón (todos los que están antes del limón tienen mayor contenido de vitamina C que éste y los que están después menor), fresas y coliflor, coles de bruselas, naranjas, tomates, nabo y melón. 

El selenio actúa junto con la vitamina E como antioxidante, ayudando a nuestro metabolismo a luchar contra la acción de los radicales libres. Ayuda a protegernos contra el cáncer, además de mantener en buen estado las funciones hepáticas, cardíacas y reproductoras. Es el más tóxico de los minerales incluidos en nuestra dieta. La ingestión en dosis altas se manifiesta con pérdida de cabello, alteración de uñas y dientes, nauseas, vómito y aliento a leche agria.
Fuentes alimentarias del selenio: Carne, pescado, cereales integrales y productos lácteos. Las verduras dependerán de la tierra en la que se ha cultivado.
Los flavonoides son compuestos polifenólicos encontrados en las plantas como frutas y vegetales, que son excelentes antioxidantes. Comúnmente se encuentran también en el té (principalmente té verde) y en el vino.

En las frutas que fueron cosechadas hasta su maduración se encuentran gran cantidad de flavonoides, carotenoides, licopenes, zantinas, índoles y luteínas, todos con una potente acción antioxidante.

En resumen si queremos evitar el envejecimiento y las enfermedades causadas por el exceso no controlado de radicales libres en nuestro cuerpo, tenemos que llevar una vida sana, sin consumir cigarrillo(tabaco) y tener una dieta libre de grasas saturadas y ácidos grasos trans que puedan aumentar el colesterol malo y éste formar colesterol oxidado que contribuye a la arteriosclerosis.

La salud de nuestro cuerpo depende de la salud de nuestras células. Mantengamos nuestras células sanas evitemos los radicales libres.


Prof. Carlos R. Salas C.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Tips de Salud para la Actividad Física

Salud y Actividad Física


La asociación entre la práctica de ejercicio físico y la salud se conocen desde tiempos remotos en las diferentes culturas. Las primeras referencias científicas acerca del valor del ejercicio sobre la salud datan del siglo  IV AC de la escuela de Cos. A partir de la segunda mitad del siglo XX comenzaron a publicarse los primeros estudios que demostraron que las personas activas tienen menos patología cardiovascular y mayor perspectiva de vida.

 El cuerpo humano ha sido diseñado para moverse y requiere por tanto realizar ejercicio de forma regular para mantenerse funcional y evitar enfermar.


Durante nuestra infancia y adolescencia la mayoría de nosotros mantiene un nivel de actividad física más que suficiente a través del juego y de diferentes actividades deportivas. Pero las oportunidades de realizar ejercicio físico se reducen a medida que nos hacemos adultos. Además, a diferencia de generaciones precedentes, cada vez son menos los que realizan, ya sea en el trabajo o en el tiempo de ocio, actividades que impliquen algún tipo de trabajo físico.




Cuando el nivel de actividad física no alcanza el mínimo necesario para mantener un estado saludable, se habla de sedentarismo el cual se considera un factor de riesgo modificable para el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas (Enfermedad coronaria, Hipertensión arterial, sobrepeso, Obesidad, dislipemia y diabetes), asimismo llevar una vida sedentaria dificulta el control de estos factores de riesgo cuando estos ya están presentes.

Llevar una vida físicamente activa produce numerosos beneficios, tanto físicos como psicológicos, para la salud.
Una de las motivaciones para la realización de ejercicio físico es la búsqueda de ese estado de bienestar que se acerque al concepto individual de salud como componente básico  de la calidad de vida.



Definiciones

Se entiende como actividad física a cualquier movimiento o trabajo muscular y articular que promueve un gasto de energía. El ejercicio físico es la sistematización de la actividad en términos de Frecuencia, Intensidad y Tiempo-Tipo (FIT), desarrollado con finalidades específicas que incluyen la mejoría de la aptitud, promoción de la salud y prevención de enfermedades, mientras que el deporte implica la realización de ejercicios físicos de diferentes características con reglas de juego determinadas.


Tipos de ejercicio

Según el metabolismo energético utilizado podemos clasificarlos en: 

Aeróbico: utiliza energía proveniente del metabolismo aeróbico, utilizando como sustrato los hidratos de carbono, lípidos y proteínas y en presencia de oxígeno. Los ejercicios de resistencia aeróbica comprenden actividades que involucran desplazamientos prolongados y de moderada intensidad, tendientes a mejorar la aptitud cardiovascular (Ej: correr, nadar, ciclismo).
Anaeróbico: la energía para la contracción muscular proviene del metabolismo de los fosfátenos y de la glucólisis anaeróbica (en ausencia de oxígeno). Incluye ejercicios de alta intensidad y escasa duración. Ej: carreras de velocidad, saltos.


Según la intensidad

La  forma de evaluar la intensidad del trabajo es utilizando los porcentajes de Frecuencia cardiaca (FC) máxima estimada a partir de la siguiente fórmula:
                       
                                     FC máxima: 220-edad

Trabajar con el porcentaje de del valor obtenido, ej: 220-50años= 170 latidos por minuto, luego calcular el porcentaje según la intensidad del trabajo a realizar y mantenerse en esos rangos de frecuencia.

Leve: en estos casos el ejercicio genera un consumo de oxígeno menor al 60%.
Moderado: el ejercicio genera un consumo de oxígeno entre el 60 a 80%.
Intenso: el ejercicio genera un consumo de oxígeno mayor del 80%.


Duración

El tiempo de cada sesión tiene una relación inversa con la intensidad del ejercicio.
Cuando se indican actividades para la prevención cardiovascular y mejora de la calidad de vida, los ejercicios recomendados son de leve a moderada intensidad, con duraciones de 30 minutos como promedio diario, con frecuencias semanales entre 3 a 6 días.

Progresión

La progresión de la actividad física dependerá de el estado basal del individuo y de la edad, pero debemos tener siempre en cuenta que la progresión debe ser gradual.


Beneficios

En la actualidad parece existir evidencia suficiente que pruebe que aquellos que llevan una vida físicamente activa pueden obtener una larga lista de beneficios para su salud:

  • Disminuye el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares en general y en especial de mortalidad por enfermedad de las arterias coronarias.
  • Previene y/o retrasa el desarrollo de hipertensión arterial, y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos.
  • Mejora el perfil de los lípidos( Colesterol,Triglicéridos) en sangre: Reduce el colesterol total y el LDL-C (aterogénico) y Triglicéridos y aumenta el HDL-C( antiaterogénico).
  • Incrementa la densidad de los vasos capilares a nivel muscular, aumentando la irrigación sanguínea
  • Aumenta los valores de Hemoglobina total, mejorando la oxigenación de los tejidos.
  • Disminuye la frecuencia cardiaca de reposo.
  •  Incrementa la utilización de la grasa corporal y mejora el control del peso.
  • Mejora la regulación de la glucemia.
  • Disminuye los niveles de insulina, con la consiguiente reducción del riesgo de desarrollo de Diabetes Mellitus.
  • Aumenta hasta 5 veces los niveles de Beta-endorfinas.
  • Mejora la digestión y la regularidad del ritmo intestinal.
  • Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, como el de colon, uno de los más frecuentes y sobre el que al parecer existe mayor evidencia.
  • Ayuda a mantener y mejorar la fuerza y la resistencia muscular, incrementando la capacidad funcional para realizar otras actividades físicas de la vida diaria.
  • Ayuda a mantener la estructura y función de las articulaciones.
  • La actividad física y de forma especial aquella en la que se soporta peso, es esencial para el desarrollo normal del hueso durante la infancia y para alcanzar y mantener el pico de masa ósea en adultos jóvenes.
  • Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño.
  • Mejora la imagen personal y permite compartir una actividad con la familia y amigos.
  • Ayuda a liberar tensiones y mejora el manejo del estrés.
  • Ayuda a combatir y mejorar los síntomas de la ansiedad y la depresión, y aumenta el entusiasmo y el optimismo.
  • Ayuda a establecer unos hábitos de vida cardiosaludables en los niños y combatir los factores (obesidad, hipertensión, hipercolesterolemia, etc.) que favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.
  • En adultos de edad avanzada, disminuye el riesgo de caídas, ayuda a retrasar o prevenir las enfermedades crónicas y aquellas asociadas con el envejecimiento. De esta forma mejora su calidad de vida y aumenta su capacidad para vivir de forma independiente.
  • Ayuda a controlar y mejorar la sintomatología y el pronóstico en numerosas enfermedades crónicas (Cardiopatía isquémica, Hipertensión arterial, Enfermedad pulmonar obstructiva crónica, Obesidad, Diabetes, Osteoporosis, etc.)
  • Disminuye la mortalidad tanto en adultos jóvenes como en los de mayor edad, siendo incluso menor en aquellos que tan sólo mantienen un nivel de actividad física moderado que en los menos activos o sedentarios.

Recomendaciones

Los consensos sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares recomiendan la realización de ejercicio de moderada intensidad durante 30 minutos, de 5 a 7 días de la semana, o actividades de alta intensidad durante 20 minutos 3 veces por semana.

La indicación de un programa debe considerar variables relacionadas con sus propias características, factibilidad de realizar determinadas actividades, gustos personales, condiciones ambientales y estado de salud.

La American Heart Association propone ejercicios diversos para  que personas sanas logren un acondicionamiento cardiovascular. Estos deberían ser moderados a intensos superando el 60% de la capacidad máxima, ej. Ciclismo, bicicleta fija, trote al aire libre, remo, natación, deportes con pelota, como futbol, tenis, básquet, voley.

En los individuos con patologías cardiovasculares, el tipo de actividad dependerá de la misma y de la condición en la cual se encuentra, pero siempre se debe  realizar bajo supervisión médica, y con controles médicos estrictos.

La evaluación médica deportiva debe realizarse antes de iniciar un programa de actividad física con el objetivo de descubrir cualquier enfermedad que pueda constituir un riesgo vital para el individuo, sus compañeros o rivales, especialmente en la práctica deportiva. Determinar situaciones patológicas que representen una contraindicación medica absoluta, relativa o temporaria, excluir a los individuos que puedan tener riesgo, conocer la tolerancia y su grado de adaptación lo que permite realizar prescripciones para la práctica.


Evaluación médica básica para la realización de la actividad física

  • Historia clínica y examen físico.
  • Exámenes de laboratorio.
  • Electrocardiograma.
  • Radiografía de tórax.
  • Ergometría o prueba de esfuerzo
Luego de evaluar esta información el médico podrá prescribir el tipo de actividad o solicitar nuevos exámenes complementarios dependiendo de los resultados y del tipo de actividad física/deporte.


Conclusiones
La actividad física junto con la alimentación saludable, el abandono de sustancias tóxicas y el control de los factores psicológicos son herramientas de notable impacto sobre la duración y la calidad de la vida de las personas.





Dra. Ana C Di Leva
Médica cardióloga
 11 6893 1581



jueves, 30 de junio de 2011

Consumo de Oxígeno, cómo quemar grasas

Cómo utilizar el Consumo de Oxígeno para mejorar el rendimiento






Muchas veces escuchamos hablar o nos encontramos en diferentes estudios con el Consumo de Oxígeno (VO2), y raras veces averiguamos qué es, o mejor dicho, de qué nos sirve o cómo podemos utilizarlo en nuestro entrenamiento par4a mejorar nuestro rendimiento.

Intentaremos entonces ver:
- ¿Qué es?
- ¿Para qué sirve?
- ¿Cómo mejorarlo?
- ¿Cómo medirlo en lo práctico?
- ¿Cómo utilizarlo en lo cotidiano?
- ¿Cómo observarlo en nuestro entrenamiento?


Consumo de Oxígeno (VO2), ¿Qué es?

Es un parámetro fisiológico que expresa la cantidad de oxígeno que consume o utiliza el organismo. Su medición o estimación nos permite conocer más específicamente el funcionamiento de nuestros metabolismos energéticos, dado que el oxígeno (O2) es el comburente principal para la obtención de energía en los metabolismos aeróbicos.

El consumo de Oxígeno es entonces la cantidad de O2 que el cuerpo es capaz de absorber, transportar y consumir por minuto. Se expresa en ml/min o relativo del peso del individuo. Depende fundamentalmente de la dotación genética, sexo, edad, peso y condición física. La herencia genética puede condicionar hasta un 70%.

La cantidad de oxígeno que consume una persona en reposo, se estima en 3,5ml de oxígeno por kg de peso y por minuto; esto equivale a 1 MET, unidad metabólica que refleja el gasto energético de una persona para mantener sus funciones vitales.


El oxígeno es absorbido en los pulmones, y transportado a través de las arterias hasta las mitocondrias; luego es el dióxido de carbono (CO2) el que hace el camino inverso, esta vez, por las venas. Es entonces que todos los factores que participan de este proceso determinan el Consumo de Oxígeno.

Dichos factores son:

· La diferencia arterio – venosa: se refiere a la cantidad de oxígeno que pueden utilizar las mitocondrias, a mayor tamaño y cantidad de las mismas, y mayor eficacia de los glóbulos rojos; mayor aprovechamiento del oxígeno, en consecuencia, más energía.

· Frecuencia Cardíaca: si bien juega un papel muy importante, su adaptación a partir del entrenamiento es limitada. La disminución de la FC provocada por la actividad física, sin alteración de la FC máxima, nos permite un mayor rango de utilización de los latidos.

· Volumen Sistólico: si bien son limitada también sus adaptaciones, es te factor juega un rol también destacable, dado que favorece un mayor y más eficaz vaciado del corazón, a la vez que envía a la sangre con una mayor velocidad.


¿Para qué sirve?

En principio, conocer el VO2 nos sirve para evaluar nuestra capacidad aeróbica, saber si nuestro entrenamiento en este aspecto está dando resultado; esto es fácilmente evaluable con una ergometría. La utilidad más cotidiana y palpable está dada por la correlación existente con la Frecuencia Cardíaca (FC); y de esta forma realizar un entrenamiento más específico en las distintas áreas metabólicas. A modo de referencia, podemos decir que intensidades de entrenamiento de entre el 60% y el 90% de la FCTMX, se corresponden con el 50% y el 85% del VO2mx.


¿Cómo mejorarlo?

Para mejorar nuestro VO2mx debemos tener en cuenta los componentes de la ecuación de Fick, donde habla del gasto cardíaco, las diferencia arterio – venosa, la frecuencia cardíaca y el Volumen sistólico. Respecto del gasto cardíaco, son limitadas las mejoras, y están relacionadas con un mayor vaciamiento sistólico, a partir de ejercicios de intensidad de entre 4’ a 12’ para engrosar las paredes del corazón, las cuales, junto a actividades de baja intensidad y larga duración, disminuirán la frecuencia cardíaca. Tengamos en cuenta que la actividad física programada, sistemática y continua favorecerá que las mejoras de un proceso redunden en las mejoras de otros. Respecto de la diferencia arterio – venosa, las mejoras se darán progresivamente en la medida que trabajemos cambios de ritmo (trabajos intervalados) donde intercalemos en forma continua etapas anaeróbico lácticas con tiempos de recuperación (sobra de O2) y etapas aeróbicas. Justamente estas etapas las podemos conocer con una adecuada valoración proveniente de por lo menos alguna prueba que nos permita correlacionar el VO2 con la FC.


¿Cómo conocerlo y utilizarlo durante el entrenamiento?

Recordemos que el VO2 expresa el estado de metabolismo energético en el que nos encontramos, y que teniendo un buen monitoreo de nuestra FC y conocimiento de nuestro VO2MX, esto nos puede ayudar, y mucho, en nuestro entrenamiento, principalmente de fondo y de cambios de ritmo.

Para conocer nuestro VO2MX (Consumo de Oxígeno Máximo) hay varios test que nos pueden ayudar; en principio las más directas y fieles de las pruebas son las mediciones en forma directa en laboratorios; muchas veces en Argentina esto se nos dificulta dado que no abundan estas máquinas, y sumado a esto, muchas de estas pruebas no son autorizadas por las obras sociales por considerarlas innecesarias.

Otra de las formas de conocerlo, ya no tan exacta, es a partir de una prueba ergométrica máxima, que siempre es preferible sea tomada en máquinas que reflejen nuestra actividad; y comunicándole al operador nuestro nivel de entrenamiento, y que necesitamos que la prueba sea “maximal”.

Entre las pruebas de campo, menos certeras aún, pero de fácil acceso, contamos con el test de Cooper (VO2MX expresado en ml/kg/min =3,126 x metros recorridos en 12’ -11,3) y con el test de Balke (VO2MX=2,67 x metros recorridos en 15’ + 9,6).

Una vez conocido nuestro VO2MX, y gracias a la alta correlación con la Frecuencia Cardíaca (FC), podemos calcular los porcentajes de intensidad de entrenamiento recordando que el 60% y el 90% de la FCTMX, se corresponden con el 50% y el 85% del VO2mx. De esta forma, utilizando la fórmula de Karvonen, podemos tener las diferentes FC de entrenamiento. (FC de entrenamiento= (intensidad deseada de entrenamiento / 100) x [FCMX – FCREPOSO]) + FC REPOSO. Calculando la FCMX como 220/ edad.




Mejorar nuestro Consumo de Oxígeno, elevar la cantidad de litros que utilizamos por minuto, nos asegura una mayor y mejor utilización de lípidos como combustible, tanto para mejorar nuestro rendimiento, como para también mejorar la reposición de energía muscular. A la par, un mejor VO2MX, nos habla de un sistema cardiovascular más preparado para afrontar grandes y duraderos esfuerzos.





Prof. Martín A. Pan 
Prof. Nac. de Educación Física 
Capitán Nike Running Team Pque Sarmiento 

Fuentes:

- Manual American College of Sports Medicine

- Fisiología del Ejercicio – Fernández Vaquero / López Chicharro

- Tratado de Fisiología Médica - Guyton

lunes, 26 de octubre de 2009

Atención Gimnasios

¿Qué tener en cuenta al momento de empezar con la musculación?

El cuidado de nuestro cuerpo a través de la actividad física o el entrenamiento ya no tiene discusión; su realización es imprescindible para mantener en condiciones óptimas de salud el sistema cardiovascular y respiratorio; un equilibrio adecuado del colesterol; reducir molestias articulares; y muchas mas que no son el objetivo de este artículo.

Es así que junto a la necesidad de esparcimiento, la actividad física se va convirtiendo de a poco (por lo menos en los grandes centros urbanos) en una rutina, en una forma de cuidar tanto nuestra salud física como mental.

Para llevar adelante el entrenamiento, muchos optan por los espacios abiertos, ya sea bajo un método no formal (solos, en pareja, con amigos); o participando de los servicios que brindan los distintos tipos de grupos de entrenamiento. Otros, por temor de su seguridad, o por la mayor variedad y concentración de actividades, optan por los gimnasios cerrados.

Es en este punto donde quiero detenerme y como Profesor de educación Física que trabaja y ha trabajado en diversos gimnasios me veo obligado a por lo menos rever cómo se manejan estos centros de entrenamiento.

Conozco a poca gente que puedo afirmar que los profesores de las salas de musculación le prestan atención, sólo la básica, la elemental como para saber que están haciendo las cosas bien y sin riesgos de sufrir lesiones. Normalmente los profesores reservan estas energías para las chicas más llamativas del lugar o para el grupo de hipertónicos que nunca debe faltar en un gimnasio. Es así que quien no sufre de estas cualidades queda en general abandonado a su suerte, a hacer lo que le parece y cree, copiando e imitando a otros, y casi irremediablemente encontrándose al tiempo con alguna lesión y dejando entonces postergada la actividad física. Profes!!!!!!! se puede, no es imposible atender a todos en un salón de musculación, recuerden que se formaron como agentes de salud, lo que estudiaron no son herramientas para las Relaciones Humanas, esa, es otra carrera. Dense cuenta que brindando un servicio adecuado le dan más valor a su propia labor y a la de todos sus colegas, lo cual, y sin duda se verá reflejado en lo económico.

No digo que esto suceda siempre y en todos los casos, pero convengamos se repite en la mayoría de los gimnasios.

Por suerte, no siempre esto es lo peor; en muchas cadenas o redes de clubes, un servicio tan sencillo como el de brindar un espacio para el entrenamiento se convierte en una aventura burocrática donde ingresar al establecimiento, y citando a un alumno, “es más difícil que entrar en la embajada de EEUU siendo árabe y llevando explosivos”. Lo irónico es quienes se “asocian” para recibir un servicio, no reciben ninguno; mejor aún, pagan importantes sumas de dinero para esto. “Es obligatorio el uso de toallas”, pero esto no es parte del servicio, se las cobra al valor de lo que se puede conseguir una toalla nueva. “Es obligatorio el Apto Médico anual”, cosa que comparto, pero no son capaces de asumirlo como parte del costo del servicio.

Lo que ameniza esta situación es que siempre alguna exuberante recepcionista, obvio que de mala manera, está dispuesta a reclamar hasta lo impensable.

¡Qué bueno que somos argentinos! Porque nunca estamos dispuestos a hacer quejas y reclamos formales, y siempre dejamos que se sigan aprovechando de nosotros y del dinero que tan difícil es conseguir mes a mes.

Es una verdadera pena no poder aprovechar convenientemente las posibilidades de entrenamiento que nos permiten los gimnasios, que en verdad, de estar bien gerenciados, serían muchas.

Pero mientras tanto, no dejemos que todo pase, exijamos formalmente, propongamos, y sino … volvamos a entrenar al aire libre, que hay suficientes espacios para hacerlo.

Martín A. Pan